13 junio 2010

Y donde quedó el sombrero...?

Esta anéctdota de Mario ocurre después de que todavía en las epocas de Novum, Mario regresó de un viaje de trabajo que entre otras actividades lo llevó a visitar una planta de negro de humo ubicada en Borger Texas.

El calor en las visitas era extremo por lo que Mario para protegerse del intenso sol decide adquirir un sombrero texano de ala ancha.

De regreso, Mario reporta el costo del sombrero dentro de su reporte de gastos que sumado a los demas gastos daba una cifra de X dólares.

Su Jefe en turno al revisar su cuenta le dice, a pesar de los argumentos de Mario, que el sombrero no le iba a ser reembolsado y le regresa la cuenta para que lo reste.

Mario regresa con la cuenta ya modificada y se la entrega a su Jefe, quién al revisarla se percata que el monto total era el mismo que en la primera ocasión y le pregunta a Mario..

Y el sombrero....?

A lo que Mario le contesta con ese aplomo que siempre le caracterizó...

Pues a ver encuéntralo !!!!!!!

Por lo que su Jefe, que por supuesto no lo encontro, no tuvo mas remedio que autorizarla.

Esta anécdota nos recuerda la forma en la que Mario buscaba la forma de lograr sus objetivos aún cuándo las circunstancias que lo rodeaban no lo favorecieran

2 comentarios:

  1. Me uno a la gran pena que todos sentimos por la irreparable pérdida de un gran ser humano; personaje único y muy particular, de gran corazón e inigualable combinación de suspicacia, inteligencia y visión. En paz descanse el gran líder que siempre tuvo oídos para todos los miembros de su equipo.
    Tuvo entre muchas habilidades muy valiosas el reconocer el potencial de cada uno de nosotros y siempre supo el momento exacto para apoyarnos y alentarnos.
    Creo que el mejor reconocimiento que podemos otorgarle es poner en práctica una de sus grandes enseñanzas y cada vez que tengamos la gran responsabilidad de tener un colaborador buscar el cómo potencializarlo entendiendo a fondo sus fortalezas y subsanando sus debilidades.
    Sé que un gran líder "nace" no obstante se puede trabajar en adoptar sus mejores prácticas y para todos aquellos que admiramos el gran liderazgo de mi tocayo (como él me decía)les propongo hagamos nuestro mejor esfuerzo por poner en práctica sus enseñanzas.

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  2. Jefe,

    No se si fue una coincidencia o diosidencia pero me encontré una persona muy parecida a usted, aunque un poco más joven, con la misma mirada y la misma sonrisa. En ese momento pensé ¡Cómo se parece al Ing. Suro! minutos después me llamaron para decirme que hacia horas había partido.

    Le agradezco todo lo que hizo por mí. Yo por lo pronto me quedo con todo lo que aprendí.

    Se que esto no es un Adiós sino un Hasta Luego porque algún día nos volveremos a ver.

    Firmo como usted me apodo Ádrian
    (Adriana Estrada)

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